• La fuente de Trevi

     

    La riqueza artística de Roma es infinita. Paso a paso la cultura y el arte se sienten con fuerza.

     

    Sólo con conocer sus fuentes, el viaje ya habrá merecido la pena.

     

    La tradición cuenta que estas fuentes fueron escogidas como símbolo que otorgaría a la ciudad la eterna memoria.

     

    De entre todas, cada una con su encanto y su singularidad, hay una que ha dado mucho que hablar a lo largo de los años…La Fontana Di Trevi.

     

     

    Esta ciudad de encanto singular es la capital de la República Italiana. En la zona oeste, como estado independiente, se encuentra ubicado el Vaticano.

     

    Se considera el núcleo espiritual del catolicismo y una de las cunas de la Civilización Occidental. Tiene una relevancia histórica incomparable.

     

    Desde su origen Roma ha sido centro de leyendas y mitos. Sus fundadores Rómulo y Remo nos dejaron las primeras historias.

     

    Cuenta la leyenda que en la ciudad de Lacio, vivía el Rey de Alba Longa, llamado Numitor, a quien por celos, su hermano Amulio, destronó. Para mantenerlo alejado lo expulsó del reino, ordenando matar a todos sus hijos varones, que pudieran ser una amenaza para él. Dejó con vida a su única hija, Rea Silvia, a condición de convertirla en sacerdotisa de la diosa vesta, para permanecer virgen y no tener descendencia. Pero un día, el dios de la guerra marte, y la vio y quedó prendado de su belleza, poseyéndola y haciéndola madre de dos hijos, Rómulo y Remo. El pánico que sentía hacia el rey la llevó a meter a sus hijos en una cesta y dejarlos a la deriva del río Tíber. La cesta llegó hasta una loba, que los amamantó hasta que fueron acogidos por un pastor y su mujer.

     

     Al crecer los hermanos volvieron para matar a Amulio en señal de venganza y devolver el trono a su abuelo, Numitor. Éste como agradecimiento le concedió territorios ubicado en Lacio. Los gemelos no se pudieron de acuerdo con el nombre…y esto les llevó a una disputa que acabó con la vida de Remo. Rómulo construyó murallas alrededor del Monte Palantino y denominó  a la ciudad: Roma.

     

    Según esta vieja leyenda así nació Roma. Aunque las teorías de historiadores la desmienten, siempre perdurará como su leyenda.

     

    Desde entonces Roma ha sido una Ciudad mágica, con fábulas en cada rincón, y una historia por oír en cada muro.

     

    Millones de turistas la visitan cada año, para llevarse con ellos parte de su encanto. Quien la visita no puede evitar quedar enamorado del encantamiento bajo el que está construído la ciudad. Los visitantes desbordan restaurantes, mantienen ocupadas las noches de hotel en Roma, y hacen de las calles un hormiguero humano.

     

    Visitar Roma, es impregnarse de historia y cultura, es viajar a mundo que te hechiza, es ver el pasado desde los ojos del presente.

     

      

     

     

             

     

    Compartir en

    Lista de comentarios

    Escribe un comentario

    Nombre (requerido)
    Email (requerido, no será publicado)
    Recordar los datos en este equipo
    He leído y acepto la cláusula de protección de datos.
    Protección de datos